miércoles, 14 de marzo de 2018

PROCESIÓN DE LA PEREGRINACIÓN DEL SILENCIO

Agradezco a D. Miguel Ángel Rodríguez Lanza la corrección de algunos datos sobre esta procesión.

Una de las procesiones más sobrecogedoras que se desarrolla en la noche del Jueves al Viernes Santo es la de “Peregrinación del Silencio”, organizada por la Insigne Cofradía Penitencial de Nuestro Padre Jesús Nazareno, para llegar hasta la S.I. Catedral donde efectúa su Estación de Penitencia.


Los primeros intentos de organizar esta procesión en la noche del Jueves Santo datan de 1940. Aquel año, la Junta de Gobierno “decide proponer a las Autoridades Eclesiásticas, la Procesión del Jueves Santo, como heredera de la procesión particular que la Cofradía celebraba en los siglos XVII, XVIII y XIX y estaba mandado en el Reglamento vigente en aquel momento”. El proyecto ya incluía ir a la S.I. Catedral portando las imágenes del Nuestro Padre Jesús Nazareno y la Santísima Virgen de la Soledad y Sacro Monte Calvario. Unos años más tarde, en 1946, se propone “realizar esta procesión con todos los Pasos de la Cofradía y no acudir a la Procesión General, pero el Sr. Vicario de la Diócesis no es partidario de esta solución y la Cofradía desiste”. Por fin, el Jueves Santo de 1951, acude por primera vez a la Catedral, a hacer Estación,  en marcha silenciosa y sin Paso. En 1952 se pide ir con la imagen del Cristo Yacente, pero el Sr. Vicario responde que no es litúrgico. Así pues, durante los primeros años de la procesión (entre 1951 y 1955) la Cofradía iba hasta la Catedral sin ninguna imagen; por entonces, el Cristo de la Agonía procesionaba en una carroza y parece que ello hacía inviable su entrada en el templo principal de la ciudad. Llegados a 1956, cuando se estrena la cruz para poder procesionar “a hombros” dicha Imagen, se incorpora al cortejo procesional (Jueves Santo, 29 de marzo).


Durante años, fue la única Cofradía y procesión que mantuvo el ir a la Catedral para hacer Estación y, precisamente, este templo sigue siendo un lugar destacado en el desarrollo de la misma que, sólo de manera extraordinaria, se ha visto en la necesidad de variar. Recordemos, como extraordinario, que en 1989 al estar celebrándose la exposición “El Arte en la Iglesia de Castilla y León” de Las Edades del Hombre (24 de octubre de 1988-2 de abril de 1989) en la S.I. Catedral, la Procesión de Peregrinación del Silencio fue hasta la Iglesia Conventual de San Pablo (de hecho, Oficios y cultos de la Catedral así como el Pregón de Semana Santa de aquel 1989, se hicieron en esta Iglesia Conventual), en cuyo interior debería llevarse a cabo la Estación por parte de la Cofradía del Nazareno. Así figuraba en el programa de aquel año:

PROCESIÓN DE LA PEREGRINACIÓN DEL SILENCIO
A las once de la noche, partirá, de la Iglesia Penitencial de Nuestro Padre Jesús Nazareno, la procesión de la PEREGRINACIÓN DEL SILENCIO, con el «paso» «CRISTO DE LA AGONÍA» portado a hombros y acompañado por la Cofradía Penitencial de Nuestro Padre Jesús Nazareno.
RECORRIDO: Jesús, Plaza de la Rinconada, Cebadería, Val, Zapico, Plaza de los Arces, San Antonio de Padua, Plaza de San Miguel, León y Plaza de San Pablo hasta la Iglesia Conventual, donde se celebrará Estación.
Se regresará por San Quirce, Plaza de Santa Brígida, San Ignacio, San Benito, Plaza de la Rinconada y Jesús, hasta la Iglesia Penitencial del mismo nombre.

No obstante “dificultades surgidas a última hora, obligó a los Nazarenos a efectuar su estación de penitencia en el exterior de la misma” (Carreño, pág. 29).

Así pues, salvo este episodio, se puede decir que es una de las procesiones que más fiel ha permanecido a sus orígenes. A las once de la noche, se pone en marcha el cortejo, caracterizado por un profundo silencio, roto únicamente por el sonido seco de un par de bombos que con su toque anuncian la llegada y al tiempo llaman al silencio buscado. También, en cuanto a acompañamiento musical se refiere, precediendo a la Imagen del Cristo de la Agonía va un conjunto de capilla interpretando las “Saetas del Silencio”, de Francisco de Paula Solís (siglo XVIII). En la planta de la Cofradía forman diversas insignias, destacando tanto el estandarte de Nuestro Padre Jesús Nazareno como el del Santísimo Cristo de la Agonía y la bandera concepcionista (entregada a la Cofradía el 8 de diciembre de 1993, pasando a formar parte de las procesiones desde 1994) escoltada por un cirio y una espada (alumbramiento y la defensa con la vida del juramento de sangre en defensa del dogma de la Inmaculada Concepción de la Santísima Virgen).

En cuanto al “Santísimo Cristo de la Agonía” es una imagen del Crucificado, tallado en 1684 por Juan Antonio de la Peña para el “paso” grande de la Cofradía, hoy denominado “Sed Tengo” (Gregorio Fernández, 1612-1616) ya que la Cofradía tuvo que entregar al Convento de San Agustín el crucificado original del grupo así como dos sayones. Juan Antonio de la Peña realiza un Cristo de gran belleza, aún vivo –por tanto, sin lanzada en el costado-, ya agonizando. Como peculiaridad, citar la cruz en la que procesiona para ser portada “a hombros”, o al menos en parte (travesaño), aunque no hacia la zona de los pies, creando una singular inclinación en la imagen –que procesiona en horizontal-.


Como se ha visto, la imagen del Cristo de la Agonía tardó en incorporarse a la procesión y por diversas razones la Cofradía tuvo que desistir de otras posibilidades. Nuevas propuestas de incorporación de imágenes surgen en 1993, cuando se aprobó en Cabildo General que a esta procesión se acudiera con la Virgen de la Soledad, pero no se llevó a la práctica.

En el interior de la S.I. Catedral, la imagen es recibida con el canto del Miserere y una vez que el Cristo de la Agonía es colocado en el suelo, ante la Capilla de San José, donde está el Lugar de Reserva para la adoración del Santísimo Sacramento, se desarrolla la Estación, con una singular puesta en escena caracterizada por los momentos en que los cofrades se postran completamente en el suelo y posteriormente quedan de rodillas con brazos extendidos en cruz. Un acto de adoración intimista que sería deseable que mantenga su esencia y sea respetado por los espectadores que en aquel momento se dan cita en la Catedral.

Finaliza esta entrada, como viene siendo habitual, con la transcripción del anuncio de esta procesión en los programas actuales (2018):

JUEVES SANTO
PROCESIÓN DE LA PEREGRINACIÓN DEL SILENCIO
A las once de la noche, partirá de la Iglesia Penitencial de Nuestro Padre Jesús Nazareno, la Procesión de la Peregrinación del Silencio, con el "paso" "CRISTO DE LA AGONÍA" (Juan Antonio de la Peña, 1684), portado a hombros, alumbrado por la Cofradía Penitencial de Nuestro Padre Jesús Nazareno.
RECORRIDO: Jesús, Plaza Mayor, Ferrari, Plaza de Fuente Dorada, Cánovas del Castillo y Cascajares hasta la Santa Iglesia Catedral, en la cual se rezará una Estación de  Penitencia.
Regresando por Cascajares, Cánovas del Castillo, Regalado, Constitución, Santiago, Plaza Mayor y Jesús hasta la Iglesia Penitencial del mismo nombre.

Bibliografía:
SAN JOSÉ CARREÑO, José Luis: Semana Santa en Valladolid. 2004.

A.P.: "Cuarto centenario de la primera salida en procesión de la Cofradía y cincuenta aniversario  de la Peregrinación del Silencio".

Hemeroteca: El Norte de Castilla.

Programas de Semana Santa.

Web de la Insigne Cofradía Penitencial de Nuestro Padre Jesús Nazareno (Enlace).

ENTRADAS MÁS POPULARES